viernes, 15 de mayo de 2015

Pedazo de la España en que nací



Hoy se celebra San Isidro y la Pradera se engalana y se viste de chulapa, mientras yo disfruto de mi cerveza madrileña a la orilla de la Playa de Madrid . Tomando una Mahou a la orilla del Mediterráneo sonrío pensando en lo cinco estrellas que es la cuidad donde nací.
Afortunada de haber vivido en otros lugares, pienso lo feliz que me hace haber vuelto, y que ahora me ilusione Madrid como a una niña unos zapatos nuevos. 



Es difícil no echar de menos Madrid cuando se vive fuera, y es que Madrid es lo que se siente paseando por sus calles. Tantos días y noches locas vividas en tí: Pasapoga y Space los domingos, noches de viernes y sábados de cuya dirección y nombre no acierto a acordarme…
Nunca supe si Sabina me gusta por ser EL Poeta (y hedonista) por antonomasia, porque es del Atleti, o por haber hecho de “Yo me bajo en Atocha”, un himno que emociona a gatos y emigrantes que han venido para quedarse.

Madrid acoge a todos y tiene ese “yo que sé que qué se yo” que vicia como las drogas es sus años más intensos de la movida. Por la mañana, al aperitivo, en la sobremesa, merienda, cena, o de madrugada, Madrid es Vida, y así me gusta vivirla, disfrutando de la intensidad de una cuidad gamberra y desvergonzada cuya máxima prioridad es el hoy… “y ya se verá mañana”. 

"Te escribe este texto, Madrid, una gata enamorada, enamorada de tus calles, de tu vida, de tu moral descarada. Enamorada de la cultura, del  teatro, de tu Plaza, de las tardes en Sabatini, de las noches en la Cava Baja. Enamorada de lo que me das cuando yo no pido nada, nada más que disfrutarte sin pensar en el mañana." Laura
  
¡Con ella las tardes son mucho mejores!

Lisboa nunca lució tan alegre como ese día

Días y noches pasadas aquí...

La Paloma: un must

Papis :-D



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